Las SAS: mitos y oportunidades

Las SAS: mitos y oportunidades

Comenzar un nuevo emprendimiento siempre implica enfrentarse con una lluvia de desafíos. Asimismo, llevarlo adelante requiere un análisis de costos y oportunidades, definiendo así la estructura óptima para desarrollarlo.

Ahora bien, con la sanción de la Ley de Emprendedores en marzo del pasado año, se crearon las SAS, “Sociedad por Acciones Simplificada”, un nuevo tipo societario que se suma al menú de opciones de estructuración que tienen las PyMEs y los emprendedores para darle vida a sus negocios.

El objetivo principal de las SAS es generar condiciones ideales y normativas más simples que ayuden a los emprendedores a desarrollar sus ideas de forma simple y con menos trabas administrativas.

¿Qué nuevos beneficios traen las SAS para los emprendedores?

RÁPIDO

  • Constitución de la sociedad en 24 hs.
  • Obtención de CUIT o CDI al momento de constitución.

SENCILLO

  • Abrir una cuenta bancaria de manera fácil y rápida.
  • Plazo de 1 año para confirmar domicilio fiscal desde su constitución.
  • Requiere un capital mínimo equivalente a dos Salarios Mínimos Vitales y Móviles  $17.720.

FLEXIBLE

  • Tener la posibilidad de que la sociedad sea de un único socio (Unipersonal).
  • Decidir a qué precio emitir tus acciones, dependiendo del tipo de inversor.
  • Objeto Amplio. Las actividades de la sociedad no necesitan estar directamente relacionadas.

DIGITAL

  • Utilizar firma, libros y poderes digitales.

En términos fiscales las SAS tienen el mismo tratamiento que una Sociedad Anónima o una Sociedad de Responsabilidad Limitada.

¿Qué beneficios impositivos gozan las SAS a diferencia de una SA o SRL?

La respuesta corta es: ninguno.

En términos fiscales las SAS tienen el mismo tratamiento que una Sociedad Anónima o una Sociedad de Responsabilidad Limitada.

Las SAS no presentan mayores facilidades para contratar personal y tampoco ventajas impositivas específicas.

Sin embargo, sí pueden gozar de los beneficios otorgados por la Ley PyME,  para aquellas Pequeñas y Medianas empresas (incluidas las SAS) siempre y cuando se categoricen como tal.

Los principales beneficios son:

  • Eliminación del Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta.
  • Compensación de hasta un 100% del Impuesto a Créditos y Débitos Bancarios.
  • Diferimiento de Pago del IVA a 90 días.
  • Compensación de saldos vía bono fiscal.
  • Pago a cuenta del IIGG por inversiones productivas.
  • Crédito fiscal por el IVA de las inversiones.
  • Estabilidad Fiscal hasta el 31/12/2018.

En términos legales ¿qué diferencia a una SAS de otra estructuración de negocio unipersonal?

Con relación a aquellos emprendimientos que son llevados a título personal vía monotributo o en carácter de responsable inscripto, el emprendedor que posea una SAS va a tener limitada su responsabilidad al capital suscripto a la sociedad acotando así los riesgos ante posibles contingencias, brindando la posibilidad de organizar su patrimonio-empresa, de una forma más eficiente. En cambio si lo hiciera a título personal como monotributista o como responsable inscripto, deberá afrontar cualquier tipo de obligación con su patrimonio personal, lo que implica un mayor compromiso y riesgo al encarar su negocio.

¿Qué ventajas se tiene en lo comercial?

Emprender a través de una sociedad permite trabajar sin límite de facturación, a diferencia del monotributo en el cual se establece montos máximos de facturación anual de $ 896.000 para Servicios y $ 1.344.000 para aquellos que se dediquen a la venta de bienes muebles. Esto limita la posibilidad de crecimiento y expansión.

Otra de las ventajas es la imagen y carta presentación que inspire mayor confianza y estructura ante potenciales clientes. En muchos casos sucede que se pierden negocios o contratos porque las compañías no aceptan proveedores monotributista o no conformados como Sociedad.

En conclusión

El objetivo principal de las SAS es generar condiciones ideales y normativas más simples que ayuden a los emprendedores a desarrollar sus ideas de forma simple y con menos trabas administrativas.  Sin embargo, al momento de estructurar un emprendimiento se debe tener en cuenta que si bien las SAS tendrán un costo de constitución más económico que otras figuras jurídicas, las mismas no dejan de ser una Sociedad, por lo cual deberán afrontar prácticamente similares obligaciones legales y fiscales que el resto de los tipos jurídicos (SA/SRL), haciendo de su mantenimiento un costo a considerar al momento del análisis de su viabilidad.

 

Por: David Acuña de Estudio Barrero & Larroudé

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